Wifredo Lam - Sin título - 1944

Rufino Tamayo - Naturaleza muerta con dominós -1931

Fernando Botero - The Musicians - 1979

 


Subasta de arte latinoamericano Christie’s en mayo de 2006

Nueva York- El 23 y 24 de mayo Christie’s Nueva York celebrará el arte latinoamericano con una subasta nocturna en la que ofrecerá importantes obras de Wifredo Lam, Rufino Tamayo, Fernando Botero y Cándido Portinari. Al día siguiente habrá más obras del siglo XX y artistas contemporáneos latinoamericanos, algunos de los cuales han dejado su huella, y otros que están a punto de entrar al canon de los maestros latinoamericanos.

El lote-portada de la subasta es una obra enigmática sobre papel de Wifredo Lam, Sin título, realizada en 1944 (estimado: $600,000-800,000). Lam es decididamente uno de los más valorados y respetados artistas de Cuba y esta obra corresponde a una de las décadas más innovadoras y productivas de su carrera artística, cuando después de regresar de Europa a la isla, Lam se sintió vigorizado por el legado cultural afrocubano. La obra muestra una figura femenina ­que parece como de otra dimensión cargando un cuchillo de sacrificio que resplandece en la luz centelleante. Al verse enfrentado a esta creación maestra de movimiento atmosférico, el espectador logra captar momentáneamente el drama psicológico que se desenvuelve en ella. Con la influencia de infancia de las ceremonias rituales conducidas por su madrina, Lam utilizó un lenguaje pictórico ceremonial a lo largo de su carrera, evocando con frecuencia escenas que emanan trance y transformación.

Varias obras del artista mexicano Rufino Tamayo hacen parte de la subasta, siendo la más importante Naturaleza muerta (Naturaleza muerta con dominós), 1931 (estimado: $400,000-600,000). Con una profunda influencia de la obra de Paul Cezanne, Tamayo se fascinó con las naturalezas muertas como género artístico y a partir de 1928 en adelante, experimentó con este y desarrolló sus posibilidades pictóricas e iconográficas. Esta obra se baña de una atmósfera intimidante creada por la presencia de dos bombillos junto a unas fichas de dominó, a una cuerda roja y a una rueda de bicicleta que evocan las cualidades del surrealismo. Inusuales, pero cargadas de una belleza poética íntima, las naturalezas muertas de Tamayo constituyen un punto importante de su carrera artística. Encontramos otras obras del artista como Postre (Naturaleza muerta con vasos y pudín de fresas), 1939 (estimado: $300,000-400,000) y Mujer, 1944 (estimado: 300,000-400,000). En Postre, Tamayo hace una graciosa venia a los viejos maestros, con una elegante composición, dominada por una vajilla de vidrio para el postre dispuestas de manera casi escultural contra unas cortinas de teatro. La luz que se refleja del vidrio hace flotar la escena, creando un leve brillo y un toque místico. Ambas obras son gemas extraordinarias que han estado ausentes de la vista pública desde que entraron a una colección privada justo después de terminadas. Finalmente están disponibles en el mercado por primera vez.

Una espléndida obra de Fernando Botero, Los músicos de 1979 (estimado disponible por pedido) presenta un tema recurrente en la obra del artista, pues son un excelente medio para expresar la identidad nacional y la vida de la clase media colombiana. Esta obra fue la ilustración de la portada del catálogo de la primera exposición retrospectiva en Norteamérica del artista que se llevó a cabo en el Hirshhorn Museum and Sculpture Garden en Washington, DC en 1979. La pintura muestra un grupo de nueve músicos, un ave y una rocola, iluminada por un hilo de luz pálida, de cara al espectador atentamente como si estuvieran esperando empezar la tonada. De la producción escultórica del artista, tres obras sobresalientes se ofrecerán también - Naturaleza muerta con sandía, un bronce ejecutado en 1976-1977, (estimado: $350,000-450,000); Mujer reclinada sobre una cama, bronce, 1999, (estimado: $180,000-220,000); y el espectacular Caballo, bronce, 2003 (estimado: $350,000-450,000).

El grupo de obras brasileñas está liderado por Cándido Portinari con la obra Enterro, 1942 (estimado: $300,000-400,000). Desde un punto de vista estético, Enterro es una pintura ejecutada con la maestría de las obras sociales de Portinari, que culminan con la serie Retirantes. Enterro también es la primera obra en la que el personaje con la pata de palo aparece, utilizada por el artista como símbolo de resiliencia y coraje contra los contratiempos. Esta pintura fue comisionada por Assis Chateaubriand, un potentado de las artes y fundador del Museu de Arte de São Paulo, aun uno de los museos líderes de Latinoamérica. Otras obras brasileñas incluyen Moça Penteando os Cabelos, 1941 de Portinari (estimado: $300,000-400,000); Vaso na Janela de Emiliano di Cavalcanti (estimado: $70,000-90,000); y el relieve de madera pintada de Sergio Camargo, Sin título (No. 368), 1972 (estimado: $50,000-70,000).

La subasta también incluye obras del artista mexicano Diego Rivera (El Curandero, 1948, (estimado: $120,000-160,000); y de Ángel Zárraga (Ex-voto, Martirio de San Sebastián, 1911, estimado: $250,000-350,000); de los artistas cubanos Cundo Bermúdez (Interior con espejo y puerta al mar, 1965, estimado: $20,000-25,000); Tomás Sánchez (Orilla que se esfuma en lo blanco, 1997, estimado: $90,000-120,000); y Mario Carreño (Guateque Nocturno, 1948, estimado: $70,000-90,000); y del artista venezolano Jesús Rafael Soto de quien se incluirán tres obras en la subasta incluyendo una pieza de Madera pintada y metal, Ocres con negro, 1970 (estimado: $60,000-80,000).

La muestra de las obras estará en las Galerías Christie´s y Rockefeller Center del 19 al 23 de mayo

Tomado de Boletín Art Nexus