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Esta muestra incluyó instalación,
video y performance. Como una apropiación de su propia obra pictórica
reconocida, vinculada al tema del paisaje urbano, el artista concibió
esta vez como los posibles espectadores de su obra a las personas invidentes
que fueron invitadas a este evento para descifrar a través de la lectura
Braille la otra ciudad representada por Montoto. Los videntes pudieron
apreciar la instalación a través de un video que se proyectaba de forma
continua. Arturo Montoto declaró que: Esta
Ciudad para Ciegos es doblemente ambigua porque escinde el ámbito
de la escritura del ámbito figural; pero también dibuja el aparente abismo
entre lo representado y su significación convenida. Esta ambigüedad se
da para el vidente, quien no puede escapar a la lectura predispuesta de la imagen, frente
a la cual, en este proyecto se frustra. No así el invidente, quien nos
puede orientar ahora a encontrar una salida en el laberinto de las descripciones
verbales, único instrumento cuya intención es la evocación de un imaginario,
de una ciudad aparente que no vemos ni ellos ni nosotros. En toda representación el espacio
y el tiempo devienen en significados figurados. Para el invidente son
una apelación a la memoria de la visión perdida alguna vez o a la suma
imaginaria construida por otros sentidos que nosotros no podemos comprender.
Como en toda escritura, aquí el autor estará ausente y los ojos no serán
necesarios para comprenderla. Leer es de algún modo olvidar. Un texto
no se ve; se lee y se olvida porque el sentido lo trasciende. Esta ciudad
será para el invidente aquella que no podrá traspasar sin los peligros
de creerse en ciudad real, será como la nuestra, una ciudad representada,
no otorgada. |
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