Con la exposición del artista
salvadoreño Alex Cuchilla, ganador del Premio Juannio
2006, se inicia una etapa de estrecha colaboración entre la Casa de
Las Américas y el Comité Organizador de Juannio, evento artístico que cada año lleva a cabo el Museo Nacional
de Arte Moderno “Carlos Mérida” de Guatemala y que consta de una Subasta
Privada, un Concurso y una Exposición de Arte Latinoamericano.
Los fondos que se recaudan
en este empeño son donados al Instituto Neurológico de Guatemala,
un centro educativo para niños de escasos recursos con necesidades
especiales de aprendizaje.
Cuchilla se presenta por primera
vez en nuestro país con la muestra personal La Gran Urbe, recopilación de veintidós de sus más importantes trabajos
de los últimos siete años.
Todas sus obras se encuentran
unidas por un lenguaje y una estética común: La utilización de los
rojos óxidos, las sombras naturales, los amarillos ocres, el blanco
y el negro como recursos expresivos aglutinantes de los temas sociales
que trata, y dentro de estos, la madera quemada con pirograbador,
es el medio que el artista ha encontrado más adecuado para acentuar
el carácter popular y “marginal” de los personajes representados en
sus obras.
Para Cuchilla la violencia
es el leiv motif. Es así como el fenómeno de las pandillas,
los indocumentados y la migración serán temas constantes que insertará
y hará contrastar con el contexto económico y social de Centroamérica.
Pero son los niños los de
mayor presencia en esta exposición. Los pone a dialogar en composiciones
donde contrasta drásticamente el mundo imaginario, fantasioso de la
ingenuidad con la crueldad y la violencia en la cual están inmersos.
Ellos simbolizan para el artista un componente de esperanza, de futuro
y una salida a la crisis social del continente. Poseen la magia y
la potencialidad necesaria para marcar la diferencia, para cambiar
esa violencia. Pero sólo si se les toma en cuenta y no se le margina,
si se conserva su ingenuidad y pureza, puede entonces pensarse en la posibilidad
de un cambio.