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| Javier León - 10 000 cabezas de fósforos hacen un Gego - 2006 |
La esfera del arte y el mercado han afianzado históricamente
relaciones estrechas en las que el segundo se ha valido de
mecanismos y ha desarrollado formas intrínsecas al campo que
ejecuta, de forma tal que parecen emanar de las propias prácticas
artísticas. Hoy, una subasta, la posición de un coleccionista o un representante,
es tan esencial al arte como los cambios de estilos y preocupaciones
estéticas y artísticas. En Cuba, diferentes circunstancias
significaron una ruptura con las tradicionales formas de
legitimación del arte, principalmente con el mercado, y
otros mecanismos se establecieron como formas de valoración.
Al triunfar
1.
El establecimiento
de un sistema de instituciones estatales centralizadas,
que funcionan como mediadoras entre las leyes exteriores
dirigidas al campo artístico, las políticas culturales,
[1]
y las leyes internas del campo.
2.
Los límites
y legitimidad de las prácticas artísticas quedaron establecidos
por el Estado, lo que se hizo en correspondencia con un
modelo ideal de creación. Cabe mencionar los dos momentos
anteriores al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba,
en los que se produce una intervención directa de las instancias
más altas del poder. Estas son, en 1961 la reunión de Fidel
Castro con los intelectuales conocida como Palabras
a los intelectuales, cuya frase más célebre “dentro
de
3.
Queda establecido
el nuevo público potencial de arte cubano: el pueblo, y
la función educativa como vía para lograrlo. El nuevo gobierno se propuso llevar a cabo profundos cambios
en su entorno social, económico y político, a través de
nuevas normativas legales y de nuevos presupuestos de orden
ético. Fruto de esto fueron las institucionalizaciones que
se hicieron mediante intervenciones jurídicas; sin embargo,
este proceder sustitutivo (de los viejos mecanismos por
los nuevos) y reestructurador se hizo muchas veces desde
el status de la provisionalidad y la emergencia.
[2]
Con el triunfo de En mayo de 1962 se inauguró Comienza a producirse un proceso que
le confiere mayor autonomía al creador a la vez que comienza
la génesis (o resurrección) del concepto de artista independiente.
Antes de la institucionalización, principalmente en la década
del setenta, se había generalizado entre los creadores el
apelativo de “pintores de domingo”, puesto que la labor
de artista se realizaba al margen de una integración laboral
en escuelas, museos y galerías donde desempeñaban el trabajo
de profesores, montadores, diseñadores y especialistas,
entre otros. Pero ya en el Primer Congreso del Partido en
1975 se empieza a ver junto con la preocupación de institucionalizar
el campo de la cultura, una inquietud naciente por reconocer
la propiedad intelectual desde un punto de vista más individual.
De esta forma, se comienza a pensar en la creación de mecanismos
institucionales para la protección del derecho de autor
aparejado a un sistema de remuneración del trabajo intelectual
y artístico a través de instancias comercializadoras, ambientaciones
y otras. Esto es muy interesante para ver en que marco de legalidad
se desenvuelve el artista y que heredamos hoy en día. En
la historia del devenir del campo de las artes plásticas
en Cuba a partir del Triunfo de Esta “acción
al margen” tenía también sus normas de dependencia, pues
como dijimos al inicio, debía comportarse de acuerdo a las
leyes nacientes del mercado: la diferencia entre estas dos
independencias la observamos en el grado de autodeterminación
con que cuenta el individuo para sí. Es claro que una independencia
total resulta irrealizable pues la sociedad siempre impone
leyes que resultan límites a cualquier libertad; la autonomía
en esta segunda variante se basa en la inexistencia de “coacciones
en la elección del vínculo” (Emilio Ichikawa;l998). A partir
de que esto sucede, el artista puede seguir necesitando
la institución nacional, pero inicia la construcción de
sus propios núcleos de gestión independiente.
1.
Las exposiciones colectivas y personales realizadas en el
extranjero.
2.
Los premios y menciones obtenidas en el extranjero.
3.
Los viajes al extranjero.
4.
Las obras emplazadas en el extranjero. Mientras no tengamos la casa organizada,
no podemos sistematizar un mercado en el extranjero que
nos reporte ganancias. Ya se han dado algunos pasos y tenemos
representantes en diversos países vendiendo obras de arte
cubanas. Esto se ha hecho no con un criterio comercial,
sino principalmente cultural porque lo importante ahora
es obtener una promoción de nuestros creadores. (Menéndez,
Aldo. Llegar al fondo en Revolución y Cultura, abril 1983). El Fondo no se dirigió a importantes plazas del
mercado internacional, a las que no tenía acceso. Si el
Fondo no era aceptado en las ferias comerciales, era en
primer lugar, por los altos impuestos que exigía la participación
en estas, y en segundo lugar, porque las galerías estatales
no eran aceptadas en dichas ferias. Es sólo en Arco’86 que
el Fondo logra asistir por primera vez a una feria comercial.
Mientras tanto, la comercialización internacional sólo era
posible mediante la invitación que se le hacía a la institución
por parte de algunas galerías comerciales. Las obras y artistas
que más se vendían a coleccionistas o compradores extranjeros
que iban a través del Fondo, eran aquellos que podían comercializarse
sin la especialización de un complicado aparato promocional,
y cuyas obras funcionaban para un mercado ocasional y con
ganancias a corto plazo. Esto fue impregnando un criterio
de lo exitoso, desde el punto de vista mercantil, como lo
decorativo, complaciente o retiniano. A través
de estas macroexposiciones, no se promocionaban solamente
a nombres o artistas, sino a todo el país y a sus instituciones
oficiales, como mismo ocurría en las
exposiciones de En la década de los noventa, el Estado tiene que enfrentar
diversos problemas que desestabilizaron la sociedad a partir
de la caída del campo socialista que representó el fin del
funcionamiento de los mecanismos económicos que actuaban
en el país. La despenalización del dólar en el año 1993
es una de las medidas que toma el Estado para tratar de
sobrepasar la crisis, abriéndose a algunas inversiones extranjeras
que desafiaron el bloqueo económico impuesto por los Estados
Unidos. El campo del arte fue uno de los que vivieron una
mayor apertura hacia el exterior y se benefició de circunstancias
que lo colocaron en una situación ventajosa con respecto
al interés internacional. En la actualidad, las instituciones rectoras de la comercialización
han cambiado, así como todo el cuerpo de mecanismos remuneradores
de la labor artística. Las recientes legislaciones con respecto
a la moneda corriente (o las monedas corrientes) tienen
otros impactos en el campo de las artes visuales. Para perfilar
investigaciones futuras cabría preguntarse, ¿cuál es la
nueva situación de autonomía del campo artístico cubano?
¿Qué connotaciones ha traído la nueva situación de la cultura
en el presente, dentro de todo el campo de las artes plásticas
cubanas, su legitimación y su política cultural institucional?
¿Cuál es la situación del mercado de arte en la etapa presente?
¿Podremos hablar de un mantenimiento o ruptura con mecanismos
y condiciones de independencia del artista para la venta
de arte? Los eventos artísticos internacionales han traído como detonante
una “nueva situación de mercado” para el arte cubano con
peculiares características internas y externas en las que
las instituciones tratan de reincorporar el arte nacional
a los mecanismos de mercado de arte internacionales. La
promoción institucional se ha sofisticado contando como
nuevos mecanismos de legitimación y divulgación planteados
por todo el aparato de difusión de las artes plásticas en
la forma de revistas, boletines, sitios Web, exposiciones,
subastas, lineamientos planteados en las curadurías, en
los requisitos pedidos por instituciones y galerías comerciales.
Igualmente, la incidencia de estas relaciones tiene otro
predominio sobre las jerarquías del sector artístico, la
producción artística y las estrategias que se han seguido
desde fuera de la institución, ya sea encauzada a la promoción
interna, a la proyección internacional o al mercado propiamente
dicho.
[1]
Presupuestos sobre los que se organizará toda la actividad
del campo: instancias mediadoras, sector artístico, agentes
productores de sentido, y que son formuladas por la esfera
del poder político.
[2]
Ya Max Weber había advertido que “si el mecanismo burocrático
en cuestión suspende su labor o queda detenido por una
fuerza poderosa, la consecuencia de ello es un caos para
dar fin al cual difícilmente puedan improvisar un organismo
que lo sustituya”. Max Weber. Economía y sociedad. Tomo 2 Pág. 741. Editorial
de Ciencias Sociales. Instituto Cubano del Libro,
[3]
En Cuba se comenzaban a dar pasos en ese sentido con
[4]
Datos obtenidos en entrevista a Angel Silva, director
de la galería desde sus inicios.
[5]
Ángel Acosta León muere en l963, Eduardo Abela en l965,
Amelia Peláez en l969, Servando Cabrera en l98l, Wifredo
Lam en l982, René Portocarrero en l985, y Marcelo Pogolotti
en l988. [6] Periódico Granma del 8 de diciembre de l980, titular: “Entrega el Ministro de Cultura la placa conmemorativa del XIX Premio Internacional de Dibujo Joán Miró a Tomás Sánchez”; Periódico Juventud Rebelde del 30 de julio de l980, titular: “Premio para Tomás Sánchez”; Periódico Juventud Rebelde del 4 de diciembre de l980, titular: “Entregó Armando Hart el premio Joán Miró”; Revista Revolución y Cultura número l04 de l98l, artículo: “Siempre el paisaje”; son algunos de los ejemplos que pueden mencionarse. |
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