Un ojo en la niebla (a Rineke Dijkstra). Tres fotógrafos cubanos*

YALÍ ROMAGOZA


Claudio Fuentes - De la serie Retratos - 2007-2008

 

Esta exposición presenta el trabajo fotográfico de tres artistas cubanos: Leandro Feal Bonachea, Ezequiel O. Suárez y Claudio Fuentes Madan, los cuales han venido desarrollando un tipo de fotografía que, a mi juicio, reanima el panorama fotográfico nacional. Al ver independientemente cada una de sus propuestas noto que abren un camino diferente, perspectivas inusuales, con un acercamiento desenvuelto, desprejuiciado. Y utilizo el vocablo desprejuiciado porque, más que ninguna otra manifestación de las artes visuales, se ha asumido que para hacer fotografía se requiere de un sólido dominio técnico, y esto engendra convenciones, prejuicios y perjuicio. Es la negación a esa construcción de la  fotografía “bien hecha” uno de los puntos fundamentales de este proyecto, donde los participantes se adentran en una investigación de la fotografía como género y como soporte. Estos artistas se plantean problematizar en términos de composición y color, por tanto, desechan el blanco y negro.

Los artistas fotografían desde grupos de personas hasta paisajes de ciudad u objetos. Las imágenes visualizan lo urbano, específicamente los sitios y las personas a las cuales suelen frecuentar. Las situaciones se producen, no las producen: la inmediatez y la espontaneidad son características importantes de estas fotografías. Y ello lo facilita el hecho de que casi todo el tiempo llevan su cámara colgada al cuello, rescatando, además, la imagen del fotógrafo siempre acompañado por su cámara, que se resiste a perder buenas fotos. Imagen y actitud actualmente bastante rara en nuestro medio.

En Cuba se ha hecho insistentemente un tipo de fotografía social, política y de héroe; estas dos últimas, sobre todo, como apoyo a la construcción de un imaginario de la Revolución Cubana. Luego, a causa de la crisis económica y política nacional en la década del noventa, la fotografía social adquirió un carácter crítico más que apologético; y se comenzó a exportar una Cuba paupérrima. Por otro lado, la Institución Arte cubana inició la promoción de la fotografía del cuerpo, que se caracteriza por una pensada construcción, un cuidadoso arreglo del set, una imagen depurada, en algunos casos del propio fotógrafo(a) como objeto fotografiado (desde donde parten sus intenciones o búsquedas de sentido). Esta vendría a ser lo que se considera la clásica fotografía artística que, por supuesto, la mayoría ha sido en blanco y negro. [1]

Hago esta breve historia porque en los participantes de este proyecto hay una conciencia de sus antecedentes, y por esto han comprendido la necesidad que existe de superar esa escuela y proponer otro camino para la fotografía cubana. Estas fotografías se conectan con otra tradición, la del retrato europeo de Agust Sander, de Hill and Adams, Károly Escher y  Rineke Dijkstra, de  norteamericanos como Jane Evelyn Atwood, Mike Disfarmer, Paul Strand, y por otro lado, con el movimiento tan fuerte de lo que ha sido llamado la fotografía objetiva alemana con importantes artistas como Andreas Gursky, Candida Höfer, Axel Hütte, Thomas Ruff, Thomas Struth, Petra Wunderlich, Thomas Demand, que fueron influenciados por los fotógrafos Bernd y Hilla Becher, y otros artistas como Ed Rusha, Hiroshi Sugimoto, Thurston Hopkins, Eggleston. Es este tipo de fotografía que no está interesada en el individuo sino en entornos sociales casi siempre deshabitados. Buscan la imagen sin emoción, la neutralidad. Son fotos que simplemente parecen describir lugares o cosas, pero con un fuerte poder de sugestión en el espectador. Revelan la belleza en las cosas, aquello que no parece ser nunca de nuestro interés y pocas veces de interés para la fotografía,  y esa elección busca conscientemente la monotonía.

Estas fotografías aquí reunidas tienen un espíritu jubiloso, candidez, despreocupación, son, diáfanas, súbitas, desteatralizadas. Un tipo de fotografía que atrapa su medio circundante y se caracteriza por un acriticismo o falta de comentario social, que no es cinismo como pudiera pensar nuestra mente saturada de simulacro, lo que sería admitir que todo el arte cubano debe ocuparse de la condición política y social en la que ha estado inmersa Cuba durante casi 50 años. Eso, creo, ya lo superamos.


* Muestra inaugurada el 17 de julio de 2008.

[1] Excluyo de este sintético análisis a artistas que han usado la fotografía frugalmente como medio de documentación de obras.  En otro orden pocos artistas han desarrollado una fotografía de filiación abstracta que no ha sido suficientemente difundida, por lo que, aunque pueda ser excelente se restringe al tipo de trabajo de ese creador y no constituye una tendencia.    

 

Leandro Feal - De la Serie Tratando de Vivir con Swing (2) - 2007-2008   Claudio Fuentes - De la Serie Intirables - 2007-2008
     
Claudio Fuentes - De la Serie Intirables - 2007-2008   Claudio Fuentes - De la serie Retratos - 2007-2008
     
Claudio Fuentes - De la serie Retratos - 2007-2008   Ezequiel Suárez - De la Serie Carros - 2008
Ezequiel Suárez - De la Serie Carros - 2008 Leandro Feal - De la Serie Tratando de Vivir con Swing (2) - 2007-2008
   
Leandro Feal - De la Serie Tratando de Vivir con Swing (2) - 2007-2008 Ezequiel Suárez - De la Serie Carros - 2008
   
  Ezequiel Suárez - De la Serie Carros - 2008