Paulo Bruscky - Aerograma  y  Artdoor

 

 

 

 


Paulo Bruscky en la Décima Bienal de La Habana

IBIS HERNÁNDEZ ABASCAL

Existe una tendencia a considerar las ediciones de un evento marcadas por números redondos como momentos de recapitulación y resumen. La Décima Bienal de La Habana subraya en alguna medida esa propensión, al designar el eje articulador de su discurso lo que enunciado como Integración y Resistencia en la Era Global, cuyo alcance abarcador ofrece la posibilidad de revisitar tópicos  ya contemplados en convocatorias anteriores, ahora con inédita pertinencia.  

(…) 

Pulo Bruscky es uno de esos artistas que inscribe su obra en el espacio de su propia cotidianeidad. Su predisposición recursiva y habilidad para el reciclaje, su apertura hacia el uso de los más diversos medios de expresión, y su oportuna apropiación y readecuación de los planeos y estrategias de matriz conceptual, le han permitido viabilizar su actividad creadora en circunstancias complejas, e incluso, en la rutina laboral, donde pareciera que el arte no tiene cabida. Bruscky pertenece a ese núcleo de artistas que ya hacia finales de los años sesenta impugnó, también desde contextos periféricos, el papel del museo, el mercado de arte y los paradigmas tradicionales de la visualidad, al ponderar la efectividad de los materiales efímeros y precarios, la mixtura de operatoria artísticas, y múltiples procedimientos, tipologías y canales alternativos de circulación, hasta entonces ajenos al arte.  

En su propuesta se traslapan constantemente actitudes de integración y resistencia, reflejada, más que en el orden de los contenidos manejados, en las tácticas utilizadas para incentivar la participación social, promover otras formas de ocupación del espacio público, expandir los límites de la sensibilidad común y ensanchar las fronteras de la comunicación; posibilidades coartadas por el régimen militar que gobernó Brasil desde mediados de los sesenta hasta 1983 y bajo el cual este autor produjo un segmento importante de su obra. En este contexto, modalidades artísticas que implicaran la acción en la calle, el uso de la palabra escrita, el intercambio, lo lúdico, la deriva… devenían fácilmente gestos provocadores, trasgresores o de resistencia a la autoridad institucional. El performance, la acción, la poesía visual, la intervención, el arte postal, así como otras tipologías asociadas a las poéticas conceptuales de amplia práctica en América Latina, resultaron entonces experiencias de libertad en el quehacer de Bruscky, emprendidas desde su natal Pernambuco. 

(…) 

En su aproximación a esta muestra, el espectador precisa situarse en la acertada perspectiva temporal. A la par de trabajos recientes, tratará con fragmentos, residuos y documentos procedentes de una práctica cuyo espíritu y potencia resultan irreductibles al modelo expositivo; valgan pues, como complementos imprescindibles para la mejor comprensión de una trayectoria de vocación subversiva e integradora. 

Tomado del catálogo de la muestra Paulo Bruscky. El arte en todos los sentidos, Galería Villena, marzo-abril, 2009.