![]() |
|
Madrid acoge una ambiciosa retrospectiva de la fotógrafa mexicana reconocida
internacionalmente por su obsesión por los pájaros Pájaros, paisajes y objetos
encontrados al azar; atmósferas enigmáticas y misteriosas. La fotografía
de Graciela Iturbide (Ciudad de México, 1942), que “al acentuar
la huella humana, todavía perceptible, acentúa el sentimiento de
ausencia”, llega a Madrid. Más precisamente, a la sala Azca
de la Fundación Mapfre , en cuyos paneles permanecerá
disponible a la curiosidad del público hasta el 6 de septiembre. Graciela Iturbide
se llama la muestra que contiene imágenes del país de origen de
la artista, el sur de Estados Unidos y El disparo de Iturbide integra
lo vivido y lo soñado en una compleja trama de referencias históricas,
sociales y culturales. Esencial para comprender la evolución de
la fotografía en Hispanoamérica, la retrospectiva incluye imágenes
recientes y antiguas, compuestas a lo largo de cuatro décadas de
inquietante actividad. En ese recorrido hay fotos de uno de los
baños de la casa-museo de la pintora Frida Kahlo, en Coyoacán, que
había permanecido cerrado desde su muerte, en 1954. En la exposición
también tienen cabida lugares de México y Iturbide ha recibido numerosos
premios. Entre ellos, el Eugene Smith Memorial Foundation por su
obra Juchitán, en 1988. Diez años después ganó el premio
The Hasselblad Foundation, uno de los reconocimientos más importantes
en el campo de la fotografía. Tomado de El país, 16 de junio de 2009. |
|||||||