Antonia Eiriz - Los académicos - 1958

Jugar con arte - Cartel

Tomás Sánchez - Sin título - s.f

Servandro Cabrera Moreno - Cuestionario - 1967

 


Dos del Museo Biblioteca Servando Cabrera Moreno, La Habana

Desde el mes de marzo y hasta junio se presenta en el Museo Biblioteca Servando Cabrera Moreno la muestra La conciencia del testigo que reúne a tres nombres fundamentales de la plástica cubana: Servando Cabrera Moreno, Antonia Eiriz y Tomás Sánchez. Para agruparlos, nada mejor que la profunda amistad y sincera admiración que existió entre ellos, y el tránsito de todos por una figuración expresionista con la que supieron dotar a lo grotesco de cualidad reflexiva, lírica. 

La Institución, que desde mayo de 2008 está celebrando el 85 aniversario del natalicio de Cabrera Moreno, encuentra, en ocasión de la Décima Bienal de La Habana, la oportunidad de conmemora los 80 años del nacimiento de la imprescindible pintora cubana Antonia Eiriz. Asimismo, recordamos el Premio Nacional de Pintua Amelia Peláez obtenido por Tomás Sánchez, 25 años antes, en la Bienal. 

Toman parte en ella, obras de le Museo Nacional de Bellas Artes, del Museo Biblioteca Servando Cabrera Moreno, de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y del Museo Municipal de San Miguel del Padrón, así como de diversos coleccionistas privados que muy gentilmente han accedido a colaborar. La diversidad de procedencia de las piezas y el tiempo transcurrido desde la última exhibición de muchas de ellas la convierten en una muestra casi inédita para el público.  

Igualmente, el 22 de mayo pasado se inauguró la muestra Jugar con arte con obras de colección de juguetes atesorada por el propio Servando a lo largo de su vida. 

Para Servando Cabrera Moreno, el arte y sus manifestaciones populares fueron sus juegos favoritos. (…) Logró atesorar un sinnúmero de piezas de gran valor; entre ellas más de 200 juguetes conforman el significativo conjunto (…). La mayoría de las piezas provienen de España, México, Italia y Portugal, aunque son reconocibles muchos otros países de origen. Entre las variaciones tipológicas más importantes se encuentra un conjunto de alrededor de 100 silbatos, además de marionetas y títeres, objetos rodantes de figuración animal, muñecos, muebles y composiciones articuladas (…). [1]  

La muestra constituye un nuevo acercamiento a otra de las facetas del destacado artista cubano, el Servando coleccionista, que con igual sensibilidad supo captar la valía de piezas como las que se presentan en esta ocasión, tanto desde un punto de vista antropológico, cultural, como histórico.


[1] Leonor de la C. Turiño, palabras al cartel-catálogo de la exposición Jugar con arte, mayo-agosto, 2009.