Post-México en X-paña [1]


ORLANDO BRITTO-JINORIO


Paula Violeta luna - Ex-centris - Casa de las Américas - 2003

 

En febrero, el artista y escritor “post-mexicano” Guillermo Gómez-Peña presentará un proyecto de performance/instalación en Madrid. El director de La Pocha Nostra ha sido comisionado por el curador canario Orlando Britto-Jinorio. Ambos explican porque decidieron posicionarse como  “chicanarios” en la “periferia” de off Arco; y presentan sus controvertidas opiniones sobre el racismo en España, el arte “global”  y la “cultura oficial para importación.”

Orlando Britto–Jinorio: Cuantas veces has presentado tu obra en España.

Guillermo Gómez–Peña: Muchas carnal, desde principios de los años 90. En dos ocasiones estuve en Madrid. En el 92 presenté el performance La Pareja en la Jaula y en 1995, presenté un “diorama viviente” en la Casa de América. En ambas ocasiones, el público madrileño resultó muy difícil, incluso agresivo. A diferencia de otros públicos, mostraba poca tolerancia hacia la diferencia cultural y estética.

OB: ¿Qué descubriste en el Madrid de aquel entonces?

GP: Descubrí a una sociedad muy etnocéntrica. Descubrí que como artista “chicano” inmerso en los grandes debates sobre las identidades trans y post-nacionales, mi entrada a España debía darse mas bien por puertas laterales. Así presenté sucesivamente proyectos en el País Vasco, en Barcelona y las Islas Canarias. En estas otras Españas encontré un mayor contexto y apertura para mis ideas, una cierta familiaridad, la del insider/outsider que siempre ejerce una doble mirada sobre la cultura y la identidad.

Cuando yo te conocí, en 1998, me sorprendió mucho encontrar a un curador canario con posiciones similares a las chicanas. Me interesó mucho tu trayectoria de generar diálogos transversales y proyectos de intercambio entre las múltiples Españas, África y la otra América Latina, la flotante, la que yo habito. A través de tus proyectos, mis colegas chicanos y yo comenzamos a visitar España de otra manera; a dialogar con otros artistas europeos y africanos interesados en cuestiones de cultura fronteriza.

OB: La realidad nos muestra que España no está exenta de las profundas contradicciones generadas por la inmigración. Los flujos migratorios latinoamericanos y africanos; magrebíes y subsaharianos, están desafiando la tolerancia española, especialmente los árabes, con sus marcos religiosos tan difíciles de encajar en la paranoia global de confrontación de civilizaciones. El racismo es un problema que existe actualmente en España y no lo lograremos superar hasta que no posibilitemos que esas otras comunidades que conviven en nuestro país tengan mecanismos para expresarse y hacerse realmente visibles. Además, España no ha resuelto aún sus deudas históricas con Latinoamérica, ni sus contradicciones postcoloniales más recientes como la fulminante descolonización del Sahara Occidental Español. Por el contrario, España es hoy día el primer país inversionista en Latinoamérica… y en África. En territorios como Marruecos, Senegal o Cabo Verde estamos atestiguando procesos muy parecidos de neocolonización económica. Es por todo esto por lo que creo que los canarios que vivimos entre África y Europa, nos sentimos tan identificados con lo que tú has denominado como el territorio común de los “chicanarios.” ¿Cuales son para ti las principales convergencias que has encontrado entre los artistas chicanos y los canarios, entre nuestra mirada y la tuya?

GP: En mi opinión, esta extraña conversación entre chicanos y canarios se basa en nuestra complejísima posición compartida de periferia geo-cultural y en una historia de exclusión de los proyectos nacionales de México y España. Para mí es muy claro: ambos somos culturas de frontera; culturas de fusión y transición; culturas-puente; culturas-abismo. Formamos parte de otra cartografía, con otros países y otras capitales.

OB: ¿A que otras cartografías te refieres?

GP: Las naciones ocupadas, y las flotantes; los países invisibles atrapados entre culturas hegemónicas y culturas dependientes, las islas y los archipiélagos intermedios…

En una era transfronteriza como la nuestra urge la creación de un internacionalismo ex-centris que poco o nada tiene que ver con los mapas del “arte global” , ni con las relaciones culturales entre los autonombrados “centros de poder.” En este sentido, la conexión Tijuana-Nuyo Rico-Gran Canaria; Los Ángeles-Bilbao…o Sao Paulo-Dakar, esta conexión tiene mucho mas pertinencia que digamos la conexión Madrid-Londres-Nueva York. En los centros de poder simplemente se perfuma la obra artística, se etiqueta, se empaqueta y se vende. Son como delicatesens del arte. Pero la energía cultural y las nuevas ideas se generan en las fronteras, en los “hoyos negros” de occidente.

OB: Hay algo perversamente estúpido en la circulación del lenguaje del arte dominante; algo que no comparto. Lo que antes era considerado “chic” ahora es “kitsch” cuando no “off.” Esto no me interesa. Me interesa más bien la libre circulación de ideas y de arte. Me interesa la formulación y reformulación de nuevos lenguajes siempre en absoluta libertad. Para esto es necesario crear las condiciones que permitan generar nuevos contratos sociales donde todos podamos caber en condiciones de igualdad, y esto no solo es aplicable al arte sino a todos los aspectos de nuestra vida, y no es ninguna utopía.

GP: Estoy de acuerdo. La libertad artística no sirve de nada si no esta conectada con otros terrenos de libertad. ¿De qué nos sirve nuestra libertad artística si no la utilizamos para cuestionar al poder; para generar modelos más abiertos de colaboración inter-cultural? Lo que me preocupa es que estas ideas no son bien recibidas en las altas esferas del arte chic. ¿Crees que exista contexto para las propuestas de La Pocha Nostra en el Madrid actual?

OB: Por supuesto que sí. El lenguaje y las propuestas de La Pocha se sitúan en un territorio que resulta muy pertinente en el Madrid del 2005; un territorio inmenso de confluencias de pueblos y culturas; un espacio enorme de inmigración, donde las instituciones ya no pueden negar esta evidencia. Estas instituciones han comenzado a plantearse programas que intentan aflorar esta multiplicidad y esta riqueza cultural y que intentan ayudar a establecer las bases de una convergencia cultural y social.  El incremento de la población inmigrante se ha acelerado mucho en los últimos años hasta el punto de que hablamos ya de casi un diez por ciento de población inmigrante. En este nuevo contexto es donde se están fraguando y generando nuevos espacios, nuevos territorios de tránsito y nuevas culturas urbanas de frontera.

GP: O sea que España se esta chicanizando.

OB: Claro. Ahora más nunca pueden sentirse en Madrid como muy cercanas las propuestas híbridas, libertarias y transgresoras de La Pocha Nostra…

Abordando el asunto de Arco, tu como “post-mexicano” ¿Cómo Crees que la próxima feria de ARCO dedicada a México lidiará con estas cuestiones de inclusión y exclusión?

GP: Es la pregunta de los 64 mil. La cultura oficial mexicana en colaboración indirecta con unas cuantas galerías comerciales, a menudo arma “paquetes de arte” para importación. Estos  paquetes tienen que ver más con el turismo cultural, la diplomacia conservadora y el mercado del arte que con el pensamiento crítico. Tradicionalmente Arco trabaja con este tipo de paquetes al invitar a un país determinado. Ahora bien, los dos curadores mexicanos que han sido invitados a seleccionar obra este año son bastante respetados. No los conozco en persona, pero mi flota habla bien de ellos. Uno de ellos, Julián Zugazagoitia, dirige actualmente El Museo del Barrio de Nueva York, una institución que esta inmersa en los candentes debates interraciales de los Estados Unidos. Eso me da esperanza. Yo espero que estos cuates seleccionen propuestas realmente innovadoras capaces de “infectar” al mundo del arte europeo. Espero que no lleven propuestas lite.

Sería una verdadera lástima que en una feria “internacional” dedicada a México en el año 2005 fueran excluidos los otros Méxicos que existen más allá de las fronteras geopolíticas y las políticas culturales. La neta, no se trataría de una exclusión menor si consideramos que al menos una tercera parte de los artistas mexicanos contemporáneos vivimos y trabajamos fuera de la mega-centralizada Ciudad de México, o bien en provincia o en gringolandia. México hoy en día simplemente no puede ser comprendido en toda su complejidad sin tomar en cuenta al México del otro lado del espejo; el que se extiende desde Oaxaca y Puebla hasta Mexa York; y desde Zacatecas hasta la isla de Kodiak en Alaska, pasando por Lost Angeles y Chicago. Es un México flotante, una nación que deambula entre la memoria de los que nos fuimos y la realidad de los que se quedaron. El problema es que las estructuras de poder en la Ciudad de México son muy etnocéntricas, incluso yo diría, racistas. El funcionario cultural chilango, con excepciones claro esta, sigue viendo a los inmigrantes y a los chicanos como “minorías” poco sofisticadas incapaces de producir obra compleja. Nos ven a través de la antropología y el periodismo, y no del arte. Además nos tienen un poco de miedo.

OB: ¿Cómo ves el etiquetado de “minoritario”, “subcultural” o “alternativo” que algunos curadores en Europa pretenden imponerle al trabajo de La Pocha Nostra y de otros artistas “de color” que provienen de los EU?

GP: Es racismo puro. Nuestro trabajo no es de ninguna manera “minoritario” o “subcultural.” Nosotros nos presentamos con regularidad en foros internacionales; y nuestras propuestas artísticas, musicales, y literarias son parte del gran diálogo trans-cultural de nuestra época. “Subculturales” son las acuarelitas que pintan las esposas de los políticos. “Minorías” son los que en el siglo veintiuno siguen pintando cuadros abstractos y haciendo instalaciones enigmáticas investigando la luz y el color de su propia angustia.

OB: Hemos podido observar en los últimos años como las grandes ferias de arte contemporáneo comienzan a incorporar otros modelos de producción y exhibición, supuestamente no guiados exclusivamente por su valor de mercado. Me refiero a aspectos experimentales de creación in-situ, y a modelos de exhibición cercanos a los de las bienales de arte. Se incorporan igualmente grandes foros y seminarios internacionales con cientos de teóricos que debaten la situación actual del arte contemporáneo en paralelo a una gran operación de mercado como es una feria de arte. Soy un visitante asiduo de ARCO durante más de 20 años y respeto siempre el trabajo de los demás, pero me da la impresión de que cuando intentas ser todo a la vez, te puedes quedar en “nada”.

GP: Querámoslo o no, las ferias internacionales de arte siguen el modelo global del art mall. La idea es crear un contexto neutro y por lo mismo apolítico, en el cual se venden e intercambian “productos artísticos” de muchos países. En este gran supermercado de la cultura, lo que importa es el hype (la imagen publicitaria) del producto, el branding (la marca distintiva) de la galería que lo representa, y el patrocinio que puede ser o gubernamental o corporativo. En Estados Unidos Bacardi está patrocinando arte latino, que chinga. Imagínate a los ejecutivos y publicistas de la Bacardi tomando decisiones estéticas? En el art mall, los debates son secundarios.  ¿Por qué? A pesar de que el mainstream se alimenta de las ideas, la sangre y las hormonas de los mentados márgenes, cuando llega la hora de vender, nos olvidan; o bien nos incluyen demagógicamente en sus pequeños apartados de “proyectos especiales”, lo cual es una forma de decir, “ya ven estamos abiertos a todo, incluso a la crítica.” La nueva democracia global posee estrategias ilusorias de inclusión, me explico? Es como la televisión de cable.

OB: ¿Entonces, por qué aceptaste nuestra invitación?

GP: Porque los artistas debemos estar en todas partes, enfrascados en todos los debates. Nuestra función es enriquecer el debate público a través de nuestra obra…y también porque tanto la invitación como el patrocinio de mi proyecto son enteramente canarios. Me late mucho presentar mi obra en la “periferia” de Arco/Occidente, donde vivimos y trabajamos los chicanos y los canarios. Llegaremos a Arco como “mojados” del arte que somos…Además vamos con una propuesta muy fuerte a Madrid: Una instalación que consta de 8 fotografías de gran formato y dos performances muy venenosos. 

OB: Elabora…

GP: El tema central es el cuerpo/mapa/identidad; el cuerpo intervenido y distorsionado por la cirugía mediática y la desesperanza política. El contexto es la transnacionalidad; el sur en el norte; el este en el oeste. En esta propuesta analizaremos las complicadísimas relaciones culturales entre España y México, las que nunca se discuten; y las tensas relaciones entre España y sus comunidades emigrantes árabes, canarias y latinas, marcadas por el racismo y la indiferencia. Se trata de una propuesta pensada para Madrid. A ver como nos va. A ver si no terminamos como “showroom dummies,” como dice la canción de Kraftwerk.

OB: ¿A estas alturas de tu carrera te molesta seguir asumiendo la posición de outsider?   

GP: De ninguna manera. Aunque yo más bien diría que mi posición estratégica es la del outsider/insider; el que esta dentro y fuera al mismo tiempo. Mis colegas y yo estamos plenamente concientes de que a menudo somos personas non-gratas pero indispensables. Nos invitan a muchas partes pero nomás un ratito y por primera y última vez. Creo que es la posición adecuada que debemos asumir hoy en día. ¿Por qué? Si te conviertes en darling del mundo del arte, pierdes tu libertad y tu dignidad. Te conviertes en propiedad del galerista, del coleccionista o del funcionario. Y si te automarginas enteramente también pierdes tu libertad y tu dignidad pues caes en las fauces de la pobreza y la indiferencia. La onda es saber negociar, cómo y cuándo entrar y cómo y cuándo debes salirte y desaparecer. Es la posición estratégica del coyote.

OB: En cuanto a la tropa que llevaras a Madrid…quienes van finalmente?

GP: Voy con Violeta Luna, “la nieta apócrifa de Frida Culo y Freddy Krugger”, una de las mejores performanceras chilangas que, como muchos, se encuentra en proceso de chicano-izacion. Ella trabaja entre el DF y San Francisco. Voy también con el chicano Roberto Sifuentes, el legendario “Cyber-Vato” que ha trabajado conmigo por más de 15 años; y con la japonesa Emiko Lewis, “la geisha apocalíptica” que creció entre budistas y chicanos; entre manga y lowriders. Es una de las mejores tropas con la que he trabajado y resulta muy representativa de la experiencia post-nacional de nuestros países.

OB: ¿Si tuvieras que explicarle a un público español la propuesta estética de La Pocha Nostra como lo harías?

GP: Bueno (pausa), yo les diría que en el mundo bizarro de La Pocha Nostra, la galería es un espacio crítico de reflexión e imaginación radical; un centro de operaciones y transgresiones interdisciplinarias; y no un conjunto de paredes en blanco para colgar obra. También les diría que nuestra estética “robo-barroca” y “tecno-canibal”, lo devora todo, lo samplea todo: la cultura popular fronteriza, la televisión, el cine, el hip-hop, el comic, el periodismo, la antropología, el porno, las imágenes religiosas y la historia de las artes visuales y escénicas. Somos excesivos pero…con mucho style y con un gran poder de convocatoria. Dondequiera que vamos, convocamos a mucha raza, a muchos jóvenes, a un público muy variado. Ahora en cuanto a los formatos de presentación, experimentamos con el formato del “museo viviente.” Nos exhibimos a nosotros mismos como humanoides exóticos: a veces representamos  meros “especimenes” etnográficos y otras veces adoptamos identidades híbridas sugeridas por el mismo público, lo cual nos convierte en “Frankensteins multiculturales”. En nuestro laboratorio bizarro de experimentación interdisciplinaria, intentamos llevar a la práctica lo que el antropólogo mexicano Roger Bartra ha llamado “la construcción del salvaje artificial” esta criatura mítica que el norte necesita demonizar para racionalizar así su ethos colonizador…y su racismo.

OB: Hablemos un poco del trabajo fotográfico en gran formato.

GP: Es un aspecto de mi obra que se conoce poco en España. Los trabajos fotográficos que presentaremos conjuntamente con nuestros performances recogen tres portafolios de lo que nosotros llamamos “fotoperformance”; o sea eventos “performáticos” pensados exclusivamente para la cámara. El último  portafolio fue creado en Madrid hace dos meses. Es el mejor de los tres, y curiosamente no incluye a un solo modelo madrileño. Utilizamos a puros emigrantes de otras partes de España y de otros países, como modelos para nuestros tableux vivants macabros. Para la sesión fotográfica invitamos a un una tropa muy sui generis de personajes, incluyendo neo-primitivos, activistas gay, performanceros migrantes, bailarines de flamenco deseosos de burlarse de la Madre Patria y hasta una abogada progresista. Es una locura…La idea es  hacer una selección de 8 imágenes, las mejores del portafolio madrileño, y presentarlas en gran formato como parte de la instalación.

OB: Como responsable y organizador de la sesión de fotoperformance de Madrid, debo decir que la ausencia de madrileños no respondió a una casualidad, ni a una acción premeditada, sino a la realidad misma de Madrid. Como megalópolis, Madrid es una ciudad configurada esencialmente por inmigrantes, la mayoría de ellos españoles desplazados de todos los territorios del país hacia la capital, que viven junto a cientos de miles de inmigrantes de los más variados orígenes. Te puede ocurrir con mucha frecuencia que estés trabajando con mucha gente en Madrid y que realmente de allí, de generaciones atrás no sea nadie.

GP: Imagínate qué haría Madrid sin su fuerza laboral emigrante?

OB: Madrid no sería Madrid sin sus comunidades de inmigrantes. Hasta ahora el madrileño había incorporado a la inmigración nacional, pero es la internacional, la latinoamericana, africana, asiática y la de la ex-Europa del Este, la que genera fricciones, la que ha hecho aflorar el racismo, y la que incluso alteró algunos estamentos políticos hasta el punto de llegar a poner en circulación una ley que penaliza el auxilio a un inmigrante ilegal.

GP: Como en gringolandia.

OB: Como en todo país occidental. Hoy nos alarmamos en la prensa internacional ante una fotografía tomada en un lugar asiatico arrasado por el Tsunami donde unos turistas occidentales toman cerveza al sol junto a los habitantes desplazados y destrozados ya de por vida. La foto fue tomada sólo unos días después del mayor desastre humanitario jamás visto. Curiosamente, hace muy poco tiempo circuló aquí en España en varias portadas de la prensa nacional una foto en las playas del sur de España donde una pareja de españoles jugaba a las palas junto al cadáver de un africano recién naufragado en el Mediterráneo.

GP: Abordemos el trasfondo político de nuestro proyecto

OB: Chicanos en España…en el año 2005…¿porqué te ha interesado regresar a Madrid?

GP: El trasfondo político de nuestra futura aventura madrileña podría articularse de la siguiente manera: 513 años después de la conquista española  de las Américas, los hijos bastardos de Cortés y la Malinche, seguimos emigrando hacia el norte. Somos la gran diáspora latinoamericana hacia los Estados Unidos. Somos 45 millones de huérfanitos del Estado-nación y constituimos una de las poblaciones  flotantes más grandes del planeta. Ahora bien, ¿qué tiene que ver esto con España? 513 años después de la conquista, los chicanos que de alguna manera somos los nietos macabros de España y la América Indígena, regresamos a una “X-paña” que se piensa a si misma como “europea,” “global” y “posmoderna.”

OB: …y qué encuentran al regresar?

GP: Nos encontramos con un país que no desea reflexionar  sobre sus deudas históricas  con América y el Medio Oriente; un país que no quiere pensar en su problemática relación con sus propias comunidades emigrantes. Nos encontramos con un país extrañamente familiar; un país que experimenta procesos de transculturización y xenofobia similares a los de EU, Inglaterra, Francia, y Alemania, pero que aún carece de modelos culturales para entenderlos y para lidiar con ellos. Es todo un trip carnal.

OB: ¿Por qué crees que España sigue siendo incapaz de entender estos procesos?

GP: Especulo. Con Felipe González, al entrar a la Comunidad Europea, España rompió sus Tratados de Amistad con América Latina, y le dio la espalda al sur, convirtiéndose paradójicamente en un país neocolonizador como tú ya lo mencionaste.  Incluso el principal rol de España en la Comunidad Europea ha sido precisamente el de ser la patrullera fronteriza. Con Aznar ni hablemos. El vato se creía neo-imperialista y le seguía las huellas a Bush y a Blair. Era como el perrito faldero…y sus políticas antiemigrantes eran muy descarnadas. El año pasado, España deportó a 100,000 emigrantes indocumentados; la mayoría árabes y latinoamericanos, cuyo único crimen verdadero era ser pobres y tener hambre. Es una vergüenza. Imagínate que hubiera sucedido si el estado mexicano hubiera deportado a 100,000 españoles republicanos sin papeles a fines de los años 30?

OB: ¿Cómo ves la situación ahora que se abre un concepto de espacio democrático más generoso y extenso con el Gobierno de Zapatero?

GP: Yo creo que España debe comenzar a asumirse de una vez por todas como una nación multirracial y polisexual; nativa y emigrante; mora y latina; abierta al sur y a la diferencia. Nosotros queremos contribuir con un granito de arena a este proceso de apertura. Suena medio pretencioso, pero la neta, el arte tiene un gran poder de transformación, y nosotros no somos sino una pequeñísima parte de un proceso mucho mayor de apertura. Los artistas “moros y morenos” somos la avanzada de la gran chicanización de España (carcajada). Se me ocurre incluso que sería un papel más digno e interesante para España el intentar convertirse en la avanzada cultural e intelectual árabe, africana y latinoamericana en Europa; esto representaría una mayor aportación para la Unión Europea que seguir siendo la vergonzosa patrullera fronteriza. Me imagino a un Madrid re-colonizado por intelectuales y artistas de todo el mundo “moreno”; un Madrid con la fuerza cultural del “tercer mundo” pero con la infraestructura y la economía del primero. Ese es el Madrid que algún día me gustaría visitar. Igual hasta me iria a trabajar de indocumentado. 



[1] Esta entrevista salió publicada en el periódico La Jornada, en dos entregas, los días 30 y 31 de enero de 2005, bajo el título Los centros de poder y la cultura perfumada.


Paula Violeta Luna   La Pocha Nostra
     
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